De usar Linux… a construir mi propio sistema

Aunque no me guste admitirlo, uno de los grandes “problemas” de Linux es no ser específico de máquina. Pero, en realidad, eso no es algo malo: si le quitáramos esa parte, el mundo actual sería completamente diferente y se reducirían las posibilidades de casi cualquier cosa (fácilmente en un 80%), teniendo en cuenta que en una enorme parte de sistemas del mundo Linux está detrás de todo.

Ahí es donde entra la gracia de este proyecto: adaptarlo a mí. Como quien le pone un colgante al retrovisor de un coche. Es el mismo coche para todos, pero cada uno lo usa y lo personaliza de forma distinta; y eso es de lo más bonito que hay en Linux y en todo lo que es open source.

Hoy me hicieron una propuesta tan ambiciosa como tentadora: dejar de “usar Linux” de forma genérica y empezar a construir una versión de Fedora realmente hecha para mi portátil.

La idea no es instalar cuatro herramientas y ya. La idea es otra:

convertir mi Fedora en un sistema afinado para mi ASUS ZenBook 15 OLED, como si hardware y software fueran una sola pieza.

Con el equipo que tengo (Ryzen 7, 32 GB de RAM, SSD de 1 TB y Fedora 43 al día), este proyecto no solo es posible: tiene todo el sentido.

Objetivo real del proyecto

Lo que busco para este verano es muy concreto:

  • más autonomía en batería,
  • menos temperatura y ruido,
  • mejor respuesta del sistema,
  • comportamiento totalmente predecible según mi forma de trabajar.

En resumen: pasar de un Linux correcto para todos a un Linux excelente para mi máquina.

Plan maestro (versión verano 2026)

1) Auditoría completa del estado actual

Antes de tocar nada, toca medir:

  • consumo en reposo y en carga,
  • tiempos de arranque reales,
  • servicios que sobran,
  • comportamiento térmico y de suspensión.

Sin línea base no hay optimización seria, solo sensaciones.

2) Optimización energética y térmica

Primera capa de impacto real en portátil:

  • perfilar power-profiles-daemon, tlp o auto-cpufreq,
  • ajustar gobernador de CPU y límites de turbo en batería,
  • revisar ASPM PCIe y dispositivos que despiertan de más,
  • definir políticas diferentes para batería y cargador.

Aquí espero ganar autonomía sin romper el rendimiento cuando lo necesito.

3) Kernel y capa de bajo nivel

Aquí empieza la parte más seria:

  • probar kernels optimizados (linux-zen / alternativas),
  • evaluar compilación propia con opciones específicas para Ryzen,
  • recortar componentes genéricos que no uso.

Objetivo: menos latencia, más consistencia y una base más ligera.

4) KDE Plasma y arranque

La experiencia diaria pasa por KDE, así que esta fase es clave:

  • limpiar servicios de sesión innecesarios,
  • revisar compositor y equilibrio entre calidad/latencia,
  • reducir animaciones superfluas,
  • atacar cuellos de botella con systemd-analyze.

Si esto sale bien, la sensación final tiene que ser de sistema “instantáneo”.

5) Integración hardware–software y automatización

La parte que convierte todo esto en un sistema personal de verdad:

  • reglas para batería baja, enchufado y carga pesada,
  • automatización de eventos (tapa, teclas especiales, perfiles),
  • ajustes específicos para OLED (protección y confort),
  • control fino de comportamiento de CPU/ventilación.

Con systemd, udev y scripts, el portátil debería adaptarse solo a cada contexto.

¿Proyecto progresivo o modo hardcore?

La respuesta corta: progresivo, pero con intención hardcore.

Voy a hacerlo por fases, con métricas y sin romper la estabilidad del día a día (ni el sistema, aunque eso lo veo complicado). Pero el objetivo final no cambia: construir una plataforma que se sienta mía de verdad, no una instalación estándar.

Si todo sale como espero, para final de verano tendré algo muy concreto: un Fedora más eficiente que antes, más rápido que el perfil por defecto y perfectamente alineado con cómo uso este ZenBook.

Y ya por último, para dejarlo todo con vista a futuro, crear un instalador con iso para que si algun día me cargo el sistema no tenga que repetir todo desde 0.

Empieza el proyecto. ¡Nos vemos en el próximo log!